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lunes, 19 de octubre de 2009

Déficit atencional y demases...


Hace mucho, mucho tiempo
era una niña con déficit atencional, hiperactiva y disléxica.
Y aunque ahora dicen que el niño es especial, que es “índigo”,
en aquella lejana época con tales características,
era simplemente una chiquilla de mierda
a la que primero castigaban dejándome de pié contra la pared,
pero si estaba acompañada de una amiga,
que era lo más frecuente, no paraba de cuchichear y de reír.
Según mi hermana era como Bart Simpson
y según mi madre el que tubiera tres remolinos
en el pelo, era signo de niña terrible.

Los trabajos en grupo eran una chacra,
ya que no paraba de hacer chistes con mis compañeras,
sin embargo de alguna forma
los terminábamos entregando a tiempo
y sacando una buena nota.

En la enseñanza media fui la campeona de las cimarras,
las escapadas del colegio y las anotaciones negativas,
llegando al record de tres en una clase con la difunta profe Elena,
de hecho, tuvieron que pegarle otra hoja
para poder seguir anotando,
ya que no me quedaba callada ante los profesores
cuando estos me reprendían
y a algunos les llamaba directamente por su sobrenombre.
Aún así tenía fama de buena alumna entre mis compañeros,
aunque mis notas no dijeran lo mismo.

Además era la top one de los falsificativos,
ya que poseía la habilidad de imitar las firmas
de las mamás de mis compañeros mejor que nadie del curso.

En cuarto medio me suspendieron del colegio en octubre
por el resto del año
junto a cuatro compañeras
por intentar cambiar unas pruebas de matemáticas
en el auto del también difunto profe Chespirito
mientras el mismo conducía…
que ilusas!.

Pero claro, tenía mis aliados,
como el inspector Sostegne,
quién no traspasaba mis anotaciones del libro de clases
a mi hoja de vida, aunque entre chiste y chiste
me auguraba un futuro como chofer de mi papá.
Así y todo, saqué 666 puntos en matemáticas y 709 en verbal
cuando di la P.A.A,
lo que me permitió entrar a la universidad a la primera,
sacar mi título y mi master, los que ya no ocupo
porque cambié mi vocación hacia la medicina china.

El problema es que a mi edad, sigo igual…

lunes, 29 de junio de 2009

Y como me casé...



Se acuerdan que el otro día andaba nostálgica?
…estaba media down y como no muy inspirada
así que busqué unos poemas
que escribí en la universidad para rellenar el blog.
pero no los encontré…
Debo haberme cambiado entre 10 y 15 veces de casa
desde ese entonces hasta ahora.
Pero en fin… revisé un montón de discos duros y memorias
y no encontré lo que buscaba
pero aparecieron estas fotos y quería compartirlas: mi boda.

Cuando chica nunca soñé con casarme
y parece que eso es muy raro…
si en algún momento me imaginé en ese entonces mi futuro
me veía una mujer exitosa y reconocida en lo profesional
y que viajaba por el mundo.
Cuando a mis amiguitas comenzaban a gustarle niños
y a conversar de ellos, para no quedar fuera de onda
me inventé un chico que me gustaba –que patético-.

Luego en la adolescencia las hormonas
comenzaron a hacer de las suyas,
pero ni siquiera en ese periodo soñé con el príncipe azul,
sino que sentía un verdadero pánico a enamorarme
y por tanto andaba no más de dos semanas con alguien
a fin de no engancharme…

Recién a los 21 años tuve mi primer amor
fue de a poco pero fue lindo,
compañero de carrete, amigo de verdad
y amante cariñoso…
pero luego de 4 años el amor no bastaba
y mis ganas de conocer el mundo
pudieron más.

Y no hubo reconocimientos, ni fui una gran profesional.
Aquello se vio truncado abruptamente –lo conté hace dos post-
Y cuando aún recogía los pedazos de mi alma en el barro
conocí al que sería mi marido.
No se si existe el amor a primera vista,
Pero a mi cuando me gusta un mino,
me gusta de inmediato, no de a poco
y a él le pasó lo mismo.

Me había ido a pasar la pena por las injusticias
al Valle del Elqui…
Y simplemente lo vi –como dice Fito Paez-
…Atinamos, nos fuimos a La Serena que era más romántico
donde nos disfrutamos aquellos días.
nos despedimos, le di mi teléfono y dirección.
No sabía si volvería a verlo…
pero a la semana estaba tocando mi puerta con su equipaje
y se quedó a vivir conmigo.

Después nos fuimos a Uruguay…
y al tiempo a España.
Es cierto que estaba sin trabajo y desilusionada
Pero ya tenía una nueva oferta bastante buena
y mi vida y mis amigos todo…
pero nunca me la había jugado por un mino
y quise vivir la experiencia, así sin miedo di el paso y me fui.

Hasta ahí todo bien y coherente conmigo…
pero como fue que llegue a vestirme de blanco?
Resulta que en España luego de terminar un master
quede como ilegal,
Allá un extranjero sólo va a trabajar o a casarse
y a no ser que tengas flor de contrato chanta,
la oferta laboral es de temporero, nana o camarera,
así que decidimos casarnos.
Se que suena terriblemente poco romántico casarse por papeles,
pero así fue no más… aunque para ese entonces
si estábamos super enamorados el uno del otro
tras dos años de convivencia.

Para mi era un simple trámite,
pero para mi marido quien reincidiría por tercera vez,
la cosa tenía que ser con bombos y platillos, es decir,
con fiesta, trajes y la presencia de nuestros padres.
Obviamente no nos casamos por la iglesia
ya saben que soy “Atea, hereje y pagana”,
como tampoco pescamos los deberes que implicaba…
Sino que simplemente festejamos que habíamos decidido
hacer juntos un trayecto de nuestra vida…
... ya han pasado ocho años :)



lunes, 22 de junio de 2009

nostalgias


Hoy he estado con nostalgia… de no se que,
de algo que he buscado y no he hallado…
…de momentos, de fotos y escritos
que quizás donde quedaron olvidados
porque nunca les encontré un lugar.

Y casi siempre soy feliz itinerante
sin apegos y de paso…
pero hoy tengo frío
y me hubiese gustado arroparme en recuerdos.

martes, 9 de junio de 2009

La suerte y la vida...



Han leído esos cuentos sufis acerca de la suerte?
Como ese del hijo de un campesino que se cae del caballo
y se quiebra una pierna,
con lo cual queda imposibilitado de ayudar a su padre
en la época de las cosechas…
¡qué mala suerte!... le dice la gente del pueblo a modo de consuelo.
Pero a las dos semanas llega el ejército
reclutando a todos los jóvenes, porque su nación
estaba en guerra en una lejana frontera…
…enrolaron a todos los hijos mayores, menos al que estaba
momentáneamente inútil.
¿mala o buena suerte?


Cuántas veces nos ha pasado algo así?
A mi muchas…

Después de salir de la universidad titulada como periodista
tenía muchas ganas de desarrollarme profesionalmente
y triunfar en mi carrera, es decir, lograr reconocimiento.
No me interesó nunca enriquecerme o salir en la tele,
sino que era más bien altruista,
por lo que entré como funcionaria pública con real vocación,
creyendo que con mi trabajo podría aportar
a hacer de mi país un lugar mejor luego de la dictadura.

Mi primer trabajo fue en Talca … me pagaban re poco
pero lo que realmente no me gustaba
era que tenía cero proyección,
así que me moví con un traslado a Santiago
donde ocuparía el mismo cargo…
Como Santiago es Chile, acá se movía todo
y la razón de existencia de mi cargo en región era muy lógica,
pero a nivel central, donde había departamentos enteros
compitiendo entre sí, siempre que hacia algo,
le pisaba los callos a alguien.
No podía admitirlo públicamente,
pero yo misma me daba cuenta
de que mi cargo estaba de mas y no tenía sentido…
así que me dedique a cumplir lo mejor que podía
hasta encontrar otro laburo ,
a pitutear como loca los fines de semana
y a hacer asesorías cuando podía.

En esas circunstancias, la motivación había que inventársela…
Fue entonces cuando recibí 4 millones de asignación presupuestaria
para hacer un programa piloto a nivel local…
Como sabrán las entidades públicas sólo gastan,
no pueden generar ingresos,
pero a mí se me ocurrió hacer un sistema de canje
y logré implementar el programa a nivel nacional con el mismo dinero.
Qué orgullosa me sentía de mi misma…
…esperaba que por fin me iban a reconocer…

Pero yo no sabía que existían 80 millones asignados a un “asesor”
para que él llevase a cabo la implementación en todo el país
basándose en mi piloto…
y yo me le adelanté… y lo hice con 4…
Obviamente el tipo me llamó a su oficina
y me dijo amablemente que le pasase mi proyecto…
y yo con lo chocha que estaba con mi logro,
amablemente también le dije que no. :P
El segundo encuentro fue más rudo,
me dijo que una pendeja como yo
no podía tener un proyecto tan grande y bla, bla
a lo que yo reaccioné firmando todos los contratos hasta diciembre
a fin de asegurarme la dirección de mi creación.
Entonces volvió a dialogar…
me ofreció plata por debajo de la mesa
para que yo se lo traspasase…
…ese día supe lo que era la gastritis…

Lo acusé a mi jefe directo y éste me dijo:
¿y por qué no aceptaste?
frente a lo cual ya no tenía nada que decir.

Y empezó el hostigamiento hacia mi…
Lo único que quería era irme de allí,
Pero quería hacerlo cuando tuviera otra opción…
Me dio ciática, yo cacho de pura neura.
y mientras estaba con licencia en cama
me llaman por teléfono para comunicarme mi despido.

Lo económico no me preocupaba mayormente,
era yo sola, no tenía deudas, vivía de mi sueldo de funcionaria
y ahorraba todo lo que ganaba pituteando en prensa y asesorías
con lo que tenía dinero para vivir sobriamente un año
sin tener que volver a la casa de mis padres.
Además contaba el apoyo emocional y financiero de mi mamá
que siempre ha estado ahí conmigo.

Pero me vine abajo igual…
Mi desilusión era tan grande…
No podía entender que a mí que era la eficiente, la próbida,
la hubiesen echado
y que premiasen al corrupto
–después lo nombraron agregado cultural en una embajada-
a pesar de que en su currículum
lo único que pesaba era su militancia política.

Toda mi fe en lo social, lo político, lo institucional…
se vino al suelo y me aplastó.
No sabía qué hacer con mi vida…
y cada vez que hablaba de esto, terminaba llorando.

Lo primero que saqué en limpio,
fue que lo menos que quería en la vida era ser como Gargamel,
(este tipo, el corrupto, es igual al malo de los pitufos)…
por sus malas artes y su profundo resentimiento social,
aunque en mi también había resentimiento por la injusticia
cometida conmigo.

Pasó el tiempo y si hoy viera a este hombre
hasta le daría las gracias…
Mi vida cambió un mil por cien y para mejor!!!

Según me enteré el año pasado por una amiga…
mi proyecto sigue en ejecución… no está mal ehhh?

Y tendré miles de defectos,
pero soy honesta, próbida, sincera y coherente
… y ya lo probé en esta vida.

viernes, 29 de mayo de 2009

Por qué somos como somos?


Desde muy chica me di cuenta
que uno era de una forma,
pero habían otros ideales que uno podía ser.
Mi madre siempre decía que quería criar damiselas
y me lo enrostraba cada vez que mi comportamiento
se alejaba se ese ideal… lo que sucedía casi todo el tiempo.
A los cinco años la palabra damisela ya me sonaba cursi,
pero igual quería agradar a mi madre.
Tratando de complacerla fue que aprendí
a sentarme con las piernas juntas,
no poner los codos sobre la mesa,
pedir permiso y dar las gracias.

Yo miraba (y admiraba) a la Vivi,
que era la hija de una amiga de mi mamá
y la encontraba tan perfecta:
era linda, buena alumna, andaba siempre impecable
(lo que era difícil viviendo en el campo)
y más encima simpática y autentica
que eran las virtudes que yo más valoraba.
Porque cachaba que por ahí había mucha mosca muerta
que se hacían las santitas
pero estaban llenas de infantiles bajas pasiones,
es decir, eran mentirosas, envidiosas y conventilleras…
pero la Vivi no, ella no posaba de nada,
era la niñita ideal de verdad
y yo en lo único que me le parecía
era en la honestidad.

Estudié la básica en una escuela de monjas de puras niñitas,
en donde destaqué por poner buenos motes,
reírme fuerte y desordenar al curso.
Tenía buenas notas, pero nunca me alcanzó para ser de las mateas.
Allí cada vez que había una presentación
las niñitas rubias actuaban como tales
y las morochas teníamos que disfrazarnos de hombre.
Me toco ser huaso en todos los bailes,
marinero de la Esmeralda,
y Bernardo O’higgins con barba y brazo quebrado.
nunca me enrolló esto y no podría decir que influyó
en mi escaso desarrollo de lo femenino
y mi inseguridad frente al sexo opuesto.

La verdad en el fondo me daba todo lo mismo…
lo único que siempre me importó fue poder expresarme libremente
y si ahora escribo de esto es porque estoy enrollada
con saber qué es lo que hace que seamos como somos.
Definitivamente mi personalidad venía de fábrica
y bien poco se logró con en el pulido para habilitarla socialmente.

Mmmmm, si hasta quiero experimentar
eso de ser diferente si es que se puede…
Estaré muy loca?

jueves, 16 de abril de 2009

envejecer bien...

Había anunciado que mi próximo post
sería de cómo envejecer bien…
incluso se lo había advertido a mi gurú en ese tema…
comentándole que lo citaría,
con lo cual se asustó un poco
pero me dejó carta blanca
ya que supongo que lo asume como un piropo
y vaya que lo es.

Me ha costado un poco hacerme el ánimo
de escribir esto ahora,
porque como soy urgida,
siempre vivo las crisis antes de tiempo
y cuando toca asumir,
atino y me enfrento super bien
en presente lo que venga.
La crisis de los 30 la viví a los 28
y la de los 40 a los 39…
por ello es que ya el tema de la edad
dejó de ser problema para mi
y en estos momentos estoy cagá de la risa
haciendo un montón de cosas
y disfrutando de los treintaysiempre…

No pretendo dar consejos ni sugerir nada,
pero a mis años puedo hablar desde la experiencia
y de lo que he visto en otros.
Y en cuanto a como se asumen y se ven los años…
hay mucho por decir.

Se acuerdan de las niñitas que eran lindas en el colegio…
Cómo están ahora?
…Y las que eran feas…
hay gente que sigue en la misma onda
y otra que cambia mucho,
para bien o para mal,
pero cambia que ni te hubieras imaginado.


Por ejemplo, en los años 80s Fito Paez
llegaba a ser patético de dejado de la mano de dios.
Claro, tenía un talento, que mientras cantara
te daba lo mismo como luciera,
pero apenas terminaba una canción,
no podías obviar un comentario tipo:
“que gallo más feo… y más encima maricón” …
porque putah que era amanerao.
Sin embargo, después de 20 años
y de su matrimonio con Cecilia Roth,

vemos que el tipo tiene “n” onda,
nos parece más o menos,
incluso rico después de unas copas.


El caso de Lucía Santa Cruz,
la historiadora y socialité chilena,
primer amor del príncipe Carlos
y su fiel amiga hasta el día de hoy
ha sido inverso.

De joven era muy guapa
y ahora es una señora gorda y sin estilo,
que incluso luce peor que Camilla.

A mi amigo Sergio le pasó como Fito…
lo conocí cuando yo tenía cerca de 20 años
y él cerca de 30… era flaco, feíto
y más encima tenía cara de malas pulgas,
lo que hacía difícil que fueran los otros
quienes se le acercaran.
Esto no es subjetividad mía…
en esa época, le decían “guarén”
–rata de alcantarilla, pa’ los que no sean chilenos-.


Pero ahora llegando a la cincuentena,
el Sergio está hecho un wachón
y debe ser la envidia de algunas personas,
el objetos del deseo de otras
o el de admiración como es mi caso.
No se ha operado ni puesto botox
–al menos pasa piola, jajaja-,
sigue siendo el mismo,
pero ahora se ve regio y mucho mas joven.
Así como el patito feo se transformaba en cisne,
acá el guarén se transformó en un conejo angora.


No sólo físicamente se ve distinto…
también se ve feliz.
Basta ver sus fotos en facebook
y darse cuenta de que está gozando la vida,
estudiando, conociendo, atreviéndose.
Imagino que a ratos piensa
que debió haber gozado de juventud
como lo hace ahora,
pero pronto se da cuenta de que si hoy es como es,
es gracias al que fue.

Y como ya dije, no me interesa dar recetas
Sino compartir el hecho que he descubierto:
que las personas son como las plantas;
algunas florecen en primavera, otras en otoño…
algunas son de larga duración,
otras frágiles y de pocos días…
y simplemente es así.

domingo, 1 de marzo de 2009

y fue...


Cómo pasó?
... la verdad no se
pero un día sorprendí a todos.
Al principio me hicieron comentarios del tipo:
“hasta cuando vas a estar así?
porque te conozco y no te veo así mucho tiempo”…
como esperando verme volver
a lo que ellos consideraban normalidad para mi.

Pero fueron pasando los años,
este año serán 10…
yo me acostumbraba a mi nuevo rol
mientras lo disfrutaba
ya que me permitió expresar facetas
que no sabía tenía o que me había negado vivir.

Nunca más nadie me dijo nada al respecto,
hasta ayer…
cuando sintiéndome atrapada por las circunstancias
me desahogué con mis mejores amigas
concluyendo que necesito recuperar
mi independencia económica.

Aleluya! Vio la luz!
fue la expresión de ambas…
que como pude estar así tantos años
sobretodo siendo yo…
Si yo… la que a los 25 años
tenía su departamento y se pagaba todo…
la que desde los 13 años no quiso vacacionar
más con sus padres
y se iba de campamento…
la que comenzó a quedarse fuera a los 14…
la que a los 17 se fue a estudiar lejos…
la que viajaba sola…
la que tenía ambición profesional…
la que era el ejemplo de mujer moderna
liberal y autosuficiente…
Era…

Pasó que fui despedida injustamente
-lo contaré en otro post-
y quedé fatal, con pena, impotencia, desilusionada…
cuando aún recogía los pedacitos
de mi destrozada confianza en la vida…
apareció él: guapo, culto, sensible, refinado
y me engrupió…
bueno y yo me dejé engrupir.

Y como dice Silvio:
“los amores cobardes
no llegan a historias se quedan allí,
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el el mejor orador conjugar”
Me la jugué…
y a la semana de conocerlo
lo tenía instalado en mi casa
aunque sabía él debía volver a su país.

Y la distancia es el olvido…
-eso fue lo que mató mi relación anterior-
de la noche a la mañana
desarmé todo lo que me había construído,
dejé a Fellini mi gato regalón con mi mamá
y me fui a Europa a ver que onda…
y a hacer un master, obvio.
Después nos fuimos al campo
a una casa divina pero en la punta del cerro
y entre el jardín y la cocina se me pasaron los días.
… y viajando, porque si que viajé y mucho.

Pero me enfermé, la fibromialgia
me hacía sentir inútil y el clima lluvioso
comenzó a deprimirme…
necesitaba sol.
No extrañaba Chile, solo el sol.
Habría sido feliz mudándome a cualquier sitio soleado
pero terminamos volviendo a Chile.
Primero me vine sola y al año siguiente llegó él…
Comencé a estudiar Medicina China y
me encanta, como ya saben…
y vuelvo a sentir ganas de ser protagonista en la vida
con lo cual, la libertad económica se vuelve esencial.
Así que mi meta de este año es recuperarla.

Que si me arrepiento?
Nada…
el amor lo justifica todo ;)
Que si…
Me convertí en la típica mina mantenida
que antes depreciaba por tonta.
Que no…
ahora conozco las dos caras de la moneda
y eso es una gran experiencia.

Simplemente se acaba una etapa
y comienza otra…
Ya fue.

miércoles, 22 de octubre de 2008

15 años atras...



¿Me reconocen en esta foto?

La Xuxeta Canifrú , del blog
“escribo derecho en reglones torcidos”
se mandó un post reflexivo
inspirado en otro blog,
de lo que era su vida hace 15 años,
sus proyecciones o más bien
la ausencia de ellas en ese entonces
y lo que ella a cambiado hasta ahora…

Al comentarle parece que me inspiré,
y así como en efecto dominó
-por la inspiración, pues-
les cuento como era yo hace 15 años…

Hace 15 años...
Estaba en la U terminando periodismo,
me iba relativamente bien...
Tenia un pololo mino
que me quería y yo a él
(no sale en la foto en todo caso)...
Vivía bajo el exquisito sol del desierto
en Antofagasta...
Compartía departamento
(con la Paola Casanova, que si sale)...
Ya había aprendido a disfrutar la vida
(de pendeja era super depre)...
Carretiaba todos los días
y tomaba lo que fuera...
Fumaba marihuana...
No pensaba en el futuro...
Pero quería recorrer el mundo...
y quizá trabajar para National Geographics o algo así...

Han pasado los 15 años
y me siento igual de joven...
Recorrí el mundo, pero sin Nat Geo...
Fui funcionaria pública 3 años...
Me casé
(no con el pololo de la U...
en ese sentido soy cuevuda y apareció otro mejor)...
Carreteo a veces y hasta temprano,
porque me da sueño...
y ahora mis gustos son mas refinados...
Cambié la pluma por las agujas
y me dedico a la acupuntura...
Practico Tai Chi Chen…
Comienzo a plantearme la maternidad...

Hace 15 años vivía años lindos... y ahora también...


Bonus truck:
El domingo 26 es mi séptimo aniversario de matrimonio…
…y el miércoles 29 este blog cumple su primer añito,
así que los invito a ver mis primeros post,
cuando no me leían ni mis gatos...



Esta soy yo 15 años atrás...

domingo, 5 de octubre de 2008

20 años después...





Si algo he aprendido en los últimos 20 años
es que todo cambia y nada es para siempre…
que la mutación constante de todo
y cada una de sus partes es lo único constante.

Hace 20 años Chile era un país fracturado,
más que dividido…
y yo estaba en el lado de los que se oponían a la dictadura
venciendo el miedo a la represión con esperanzas
en un mañana mejor idealizado
pleno de todo lo que nos hacía falta:
libertad principalmente, probidad
y hasta derecho a la libre expresión,
porque ni eso teníamos y vivíamos con miedo.

En mi casa cuando hablaban de alguien
que había desaparecido y yo preguntaba,
me contestaban que se lo había tragado la tierra
y yo en mi infantil comprensión me imaginaba
que la persona en cuestión,
iba caminando y la tierra se abría ante ella
y caía a un hoyo profundo que se cerraba
y del cual nunca saldría,
porque arriba no quedaban huellas…
bueno aunque con la participación de algunos milicos,
algo así mas o menos sucedía.

Mientras el país pasaba de estado de sitio a estado de emergencia,
se mantenía el toque de queda
que nos prohibía salir de noche sin salvoconducto
y no contábamos con el derecho a reunirnos
porque se resultaba subversivo
y hacerlo se transformaba en algo épico,
pero que hacíamos igual.

Si bien hoy no participo de la política partidista,
no me arrepiento de haber militado
en la juventud socialista desde los 15 años,
haber tirado panfletos artesanales,
protestar y gritar “y va a caer”.
Me enorgullese que mis padres se la hallan jugado
prestando incluso su casa para esas reuniones clandestinas
y nos llevaran a mi y a mis hermanas a las peñas folcklóricas
donde al menos artísticamente se manifestaba
la cultura que estaba oprimida.

Para la gente derecha de aquel entonces
nosotros éramos los comunachos,
que era la forma despectiva de tratar a los comunistas
pero que englobaba a todos los que se opusieran a la dictadura,
o peor aún los “humanoides”
como nos bautizó el almirante Merino,
quien por aquel entonces oficiaba de poner legislativo
ya que el congreso había sido clausurado.

Pero así como ellos nos descalificaban,
nosotros también lo hacíamos con ellos
llamándoles “fachos” acompañado de cualquier
adjetivo no muy cariñoso.
Y nos sentíamos distintos…
sin posibilidad de dialogo…
de realidades ajenas…

No lo digo en términos metafóricos
sino reales…
para mi en esa época –mi primera adolescencia-
era imposible pensar que me podía gustar un facho
o pero aún, un milico…
igual de impensable que yo le gustara a ellos…
no nos reconocíamos como iguales.

Pero en 1988 algunos ven en el referéndum una salida,
en la que pocos confiaban pero que agarró vuelo
y bajo el eslogan de “Chile, la alegría ya viene”
sacó a la sociedad de la confrontación
y la llevó a un estado de esperanza integradora
que rompió ese abismo ideológico en que estábamos sumidos.

20 años después tengo amigos de derecha,
algo impensable en aquel entonces…
sigo siendo de izquierda y liberal
y puedo expresarlo libremente sin temores…
Mmmmm valoro esto, mucho, mucho!…

Se que da lata ver a quienes se mostraron antes progresistas
ser hoy tan conservadores…
que los temas sociales como la educación,
la salud y la vivienda sigan pendientes…
que los avances, como la reforma previsional,
sean tan pequeños y lejos de lo necesario…

Pero la alegría que prometía la campaña del No
si llegó y derribó los miedos de esa época,
pero como toda alegría, fue momentánea
y tras ella quedó esta realidad
que los éramos más jóvenes jamás imaginamos
donde la mayoría de los cambios soñados
siguen siendo una utopía…

Pero ganamos el derecho a reunirnos libremente
y por sobre todo,
la libertad de pensar sin miedo y expresarlo
de manera abierta…
… y cada vez que soy conciente de ello,
me embarga una especial alegría…
¿a ustedes no?

sábado, 13 de septiembre de 2008

Mi curso del cole hoy...



Todos los que salen es esta foto
fueron compañeros de promoción míos en el colegio…
y por obra y magia de Facebook
nos arrejuntamos hace unos días en una parrillada
de ambiente ochentero en Padre Hurtado.
La que organizó todo fue la Roxana Velasco
que en esos años era bien calladita,
-se sentaba en primera fila al lado de la profe-…
y ahora se nos devela como toda una líder
capaz de congregar a la multitud.

Faltaban mis amigas del alma:
Erika está en California,
Lorena en Inglaterra
y a la Sara no supe ubicarla… aunque ahora
si la tengo en mi agenda.
En cuanto entré me puse a saludar a todos…
A las chiquillas las reconocí a todas de inmediato
y ellas a mí… conclusión: estamos igualitas,
aunque sin uniforme y bien peinadas
por obra y milagro de la plancha iónica…

De los hombres no puedo decir lo mismo,
No recordaba cabezas calvas o canas,
así que me costó unos buenos minutos de conversación
reconocer algunos y relacionarlos con la imagen
de mi memoria.
El Max está casi igual, pero ahora es todo un gentleman
que ya ni se acuerda que andaba a empujones con nosotras.
No sabía quien era Mauricio Bustos,
aunque lo acepté en Facebook porque era de mi promoción.
Allá llegó y ni en persona pude recordarlo.
cuando empezaba a preocuparme un alzhaimer precoz,
me cuentan que era del A
y que estaba irreconocible con sus nuevos lentes ¿?.

Así como había compañeros de los que no me acordaba
había otros que no me recordaban a mi…
menos mal que eran gente de otros paralelos,
A pesar de mi síndrome de déficit atencional aún no superado,
a los de mi curso los recuerdo sentados en sus puestos:
la Roxana con la Ursula Grazziani
después la Pili Soto y la Carolina Castillo,
la Marcela Peralta con la Rossetta,
la Erika y yo, la Sara con la Lorena
El Ronald… en la ilustre fila de la ventana.

Aunque mis yuntas no estarían…
si había gente que recordaba con cariño especial
y quería volver a ver.
El hecho de la Claudia Moya y la Paty Chirinos
llegaran preguntando también por mi y me abrazaran efusivamente
me dejó una agradable sensación ya que a pesar del tiempo
los momentos compartidos nos dejaron
un aprecio mutuo que sigue fluyendo.

Creo que fue la primera actividad extra-programática
del curso en la que participé…
es que como odiaba el cole
me parecía tan latoso tener que ir algo además de las clases.
Nunca es tarde…
Y lo pasé bien!
En general todos disfrutamos del momento
y nos pusimos al día sin caer en aburridas anécdotas infantiles.
Todos los que son padres mostraban orgullosos
las fotos de sus retoños… y la verdad es que los niños
eran en verdad muy lindos… una versión mejorada de ellos.

Si bien por referirme al cole y mis compañeros
este post tendrá la etiqueta ”recuerdos”,
es más bien una nueva “vivencia”…
Un lindo encuentro…

sábado, 16 de agosto de 2008

Recuerdos III ... mi niñez en El Monte




¡Qué feo!
fue el primer comentario que salió de mí
al contemplar el lugar en el que viviría
por los próximos doce años…
Tenía cinco años cuando llegué con mis padres
a vivir a El Monte,
un lugar en el que siempre me sentí
como pollo en corral ajeno
y del que deseé salir con toda mi alma
desde el primer momento.

Ya a los siete años planeaba mi fuga
y casi me resultó…
Como ví que había niños que no vivían con sus padres
planteé la posibilidad de irme con mi abuela y mi tía.
Ellas estaban encantadas y a mi padre
le parecía bien la idea,
pero mi mamá se opuso firmemente
y me impuso orden de arraigo.

Se que parece raro que a una edad
en la que no se reflexiona
tuviera las cosas tan claras…
Me sentía como una semilla
que cayó en el terreno equivocado
y mi opción fue mantenerme cerrada
y no brotar, hasta que el viento
me llevara a un suelo propicio.

Cuando se mira un pasado tan distante
sólo queda observarlo como fue…
ya que hacer juicios desde el presente
carece de sentido.
Si puedo decir que quizá
por esa extraña declaración de principios
mi infancia no fue feliz,
puesto que no me permití disfrutar
de lo que la vida me daba entonces
guardando las energías para un futuro
que era del todo incierto.

Debo haber tenido unos diez años
cuando me di cuenta de que la gente
comenzaba a pololear joven,
las niñas se quedaban embarazadas
y los chicos comenzaban a trabajar
a fin de mantener a sus hijos
quienes cuando crecían volvían a repetir el ciclo
marcando el paso de lugar
al que siempre llamé pueblucho
y del cual quería desmarcarme.

Concientemente pagué algunos de los costos
de mis tempranas definiciones.
Nunca me importó ser la rara
en una etapa en la que acomodan
la homogeneidad y la identidad de grupo.
Lo que si me trajo consecuencias
fue definirme de manera negativa,
pues sabía todo lo que no quería ser
pero no alcanzaba a vislumbrar lo que quería
y tardé años en hacerlo.

Como el cuento del huevo y la gallina,
no se cual fue la causa…
pero mis años en El Monte
son los menos felices de mi vida.
Si bien ya no lo llamo pueblucho,
tampoco inspira en mi ninguna nostalgia
Y aunque jamás volvería a vivir allí
lo visito de vez en cuando
ya que mis padres,
a pesar de no tener sus raíces en la zona
lo eligieron para vivir.

Tampoco siento que mi plenitud actual
sea la directa e inequívoca consecuencia
de mi mayor deseo de infancia cumplido.
Simplemente soy lo que soy gracias a lo que fui,
con todo lo que ello implica.
Pero estoy muy satisfecha de haber
aprendido a disfrutar y expresarme,
a dar y recibir, a fluir
en el aquí y ahora.

viernes, 18 de julio de 2008

Recuerdos II...


Nuestra última foto juntas... en San Francisco, ella embarazada de su hija mayor


Es bien raro como funcionan las correlaciones
entre eso que llamamos memoria de largo plazo
y los hechos de nuestro presente,
Y es que cuando una se pone a explorar en el pasado,
rápidamente se da cuenta de que eso sigue presente en la vida actual.

No se si se entiende…
pero es que justo en el momento en que escribía el post anterior,
recibo una llamada de Estados Unidos de la Erika Hagn,
quien fuera mi mejor amiga de infancia
y compañera de banco en el colegio… casualidad?
causalidad diría un psicólogo transpersonal.

…Ella es única compañera con la que sigo en contacto
y a pesar de habernos distanciado físicamente una enormidad
-ella vive en Estados Unidos y yo hasta hace un año
vivía y patiperreaba por Europa-
nunca perdimos contacto.
Es cierto que no la veo hace añazos…
pero incluso antes de la era Internet
practicábamos el antiguo arte epistolar,
ese de la esquelas, los sobres y las estampillas.

Todavía puedo decir que es mi amiga y no solo que lo fue.
Cada vez que hablamos o nos escribimos,
nos contamos nuestros presentes…
y vibramos con ello… pero como este no es el tema del post,
sólo me remitiré a nuestra paleohistoria común ochentera.

En el colegio mi grupo era un cuarteto,
que nació más bien porque vivíamos cerca
y nos podíamos ir y venir juntas, hacer en grupo las tareas
y hacer como que estudiábamos mientras
conversábamos cualquier burrada.
Pero al asomarnos en la adolescencia
nos hicimos íntimas al compartir
nuestras dudas existenciales… que eran muchas.

He dicho que éramos un cuarteto
y no he presentado a la Sary y la Lorena,
o más bien al recuerdo que tengo de ellas.
La Sary era la niña mas tierna y dócil del curso
y la con el rostro más hermoso…
aunque muy pocos compañeros se dieran cuenta de ello.
La Lorena era la artista, a la que admirábamos su natural talento,
aguantábamos sus extravagancias, excesiva introversión
y constante estado de voladura natural.
Y la Erika era simplemente como yo.
Éramos existencialistas y nos cuestionábamos todo…
aunque muy pocos se imaginaran que podíamos pensar.
Nos nos importaba ser desadaptadas
ya que no nos interesaba adaptarnos al ambiente del colegio,
sino que todos los días soñábamos con salir de ahí.
Yo lejos, sin proyectarme a ningún lugar en especial
ya que cualquiera me parecía mejor que El Monte
y la Erika quería irse a Canadá… lo gritaba a los cuatro vientos
incubando su esperanza en una tía que vivía allá.

No se como se fue dando, pero en tercero medio
la Erika se fue a vivir a la casa de la Lorena
y yo a la de la Sary…
…Si ya se que suena raro
y mucha gente cree que pelee con mis padres
pero no es así.
…Mi mamá en ese sentido fue muy liberal y nos crió sin apegos
y como lo que importaba era que estudiara y no diera problemas,
yo podía hacer lo que se me antojara… me fui con la Sara…
y la Erika con la Lorena.

Los días en la sala de clase pasaban lentos,
Íbamos tachando uno a uno los días en el calendario de la agenda…
día tachado era un día más cerca de la libertad.
Nos sentábamos al final la Erika y yo
para planear que maldades hacer en el recreo
y tras nosotras la Lorena a quien día a día
le robábamos la colación para luego ofrecerle la misma
y estallar en risas porque no se daba cuenta que era la de ella…
y la Sary que muchas veces se asustaba de nuestras locuras,
pero siempre estaba ahí porque igual le gustaba el hueveo.

Salimos del colegio felices:
La Sary y la Lorena sacaron una carrera técnica que nunca ejercieron…
Hasta hace poco seguían viviendo en el mismo pueblo
y yo se que si las busco las puedo ver,
ya que así han sido los últimos reencuentros.
Al principio me daba lata que estuvieran allí…
a la Lorena le regalaba oleos y pinceles para que volviera a pintar
incentivándola con montarle una exposición.
A la Sary le ofrecí trabajo en España en su profesión,
pensando que era una oportunidad que esperaba,
pero me equivoqué.

A los 17 me fui a estudiar a Viña
di algunos tumbos al principio al igual que la Erika,
pero finalmente nos titulamos ella de parvularia
y yo de periodista, luego de mi paso por la U del norte.
Trabajamos, fuimos independientes y nos fuimos lejos por el mundo
con nuestros afanes y cuestionamientos
y comenzamos a construir nuestras vidas
nutridas con las experiencias.

No tenemos vidas perfectas ni mucho menos,
pero hemos hecho cosas, aprendido mucho y eso nos satisface,
Porque a nosotros a diferencia de la Sara y la Lorena
si que nos hubiera frustrado quedarnos…
Estamos lejos, pero seguimos compartiendo intereses
a través de las étapas de la vida.
Por eso seguimos siendo amigas…

viernes, 11 de julio de 2008

Recuerdos...




Superado el pánico al spam
y a estar en más bases de datos de las que quisiera,
estoy disfrutando de los reencuentros
que me ha permitido Facebook.
Es rico reencontrarse con gente
con la que compartiste momentos
y etapas enteras de la vida
y que hoy recordamos gratamente…
Lo que pasa en que los tiempos
en que acabé la universidad, aunque existían,
ninguno de nosotros tenia correo electrónico
y mientras empezábamos a volar por el mundo,
se diluyeron nuestros contactos…

Y como una en facebook es mona,
copia todo lo que te parece entretenido
del perfil de los amigos…
Como la mayoría está metida en grupos
de ex alumnos de sus colegios… hice lo mismo.
Entré COSACO, revisé la lista de miembros
y casi todos eran pendejos de generaciones post ’95…
¡No conocía a nadie!
Pero vi en los foros de discusión del grupo
que todos, si ¡todos! recordaban sus años en el colegio
como algo maravilloso…
si hasta parecía que hablaban de otro establecimiento.

Aunque no tengo malos recuerdos de esa etapa,
si puedo decir que los que tengo son escasos
y poco relevantes, como por ejemplo:
Que el rincón del pucho era el último baño a la izquierda…
Que si alguna vez bebí en los recreos fue vodka naranja
porque no dejaba tufo…
Que tiraba panfletos contra Pinochet y no podía entender
que a mis compañeros les diera lo mismo la dictadura…
Que el profe de artes plásticas era pelado
se llamaba Felix y le decían Pelix el profe de artes pelásticas
Que la profe de Musica era gorda y depresiva,
se llamaba Noemí Gatica y le decían DoReMi Guatica…
Que el inspector general era igual a Evaristo Espina…
Que es cura Mendez el rector, siempre terminaba sus discursos
con “¡¿alguna objeción?!”
…y yo era considerada valiente por unos pocos
y una patuda desubicada por la mayoría por atreverme a debatirle…
Que la Rata, la profe de Biología era casada con Fifí,
el profe de castellano…
Que Don Giovanni, el concesionario del casino
terminó siendo mi amigo
porque para allá me iba cuando Chespirito,
el nicotinoso profesor de matemáticas
me echaba de clases porque no soportaba mi presencia…
Que a la micro amarilla vieja le decían la perrera…
Que los choferes simpáticos de las micros era Manolito y el Topo,
en cambio el Frutilla –llamado así por su nariz de idem- era pesado…
Que mi profe jefe, la Mariela de Historia,
era de las pocas que me tenía buena, junto a la profe de Fisica…
Que el señor Sostegne, el inspector de patio era super buena onda,
aunque igual me decía que pa’ lo único que podía aspirar en el futuro,
era a manejarle la camioneta a mi papá…

No quería ser como mis compañeros
y la única manera que encontré
de diferenciarme fue ser rebelde
y por eso casi no los conocí… ni ellos a mi.
Ahora al haber recordado,
llegué a preguntarme:
¿Si mi actitud no hubiese sido la de una total desadaptada,
habría conocido gente en esa época
y tendría recuerdos felices del colegio?
Tal vez... pero no sería la que soy ahora…
Lo que hoy soy es gracias a lo que fui
por muy poco admirable que halla sido…