
Entre todas las cosas inútiles que tiene Facebook
hay algunas muy divertidas…
Hace un tiempo me integré
al grupo de fans de la Olguita Marina,
memorable personaje interpretado por Carmen Diza
que mostraba en clave de humor a una mujer
entera liberada, gozadora, alegre…
y al mismo tiempo felizmente casada
con un marido buena tela, comprensivo,
pero que en nada se le parecía a ella
y no podía seguirle el ritmo.
Por lo que cada pocos meses
a la Olguita le entraban unos ahogos
que sólo se le quitaban partiendo de viaje.
Así pasaba temporadas con amistades
y otras en el pueblo con su marido,
con lo que despertaba los comentarios
de todas las envidiosas de ver que lo pasaba tan bien.
Y a mí me pasa algo parecido…
(por si no se habían dado cuenta)
No se por qué, pero no puedo parar de viajar…
y ahora que vivo en Viña, menos.
De pendeja eran los campamentos scouts,
en mi época universitaria no faltaba el congreso,
los trabajos voluntarios
o la escapadita de fin de semana con el pololo
y el mochileo veraniego.
Después becas, cursos y representaciones.
Si hasta cuando estaba pobre como una rata
después de meses de cesantía,
viajaba igual… porque me invitaban,
me regalaban pasajes y me alojaban.
Osea, que eso de ser viajera
no tiene que ver con la disponibilidad económica.
De verdad lo aseguro.
Una amiga afirma haber nacido con el don de los viajes…
Yo no se si nací patiperra o me hice en el camino.
Cuando chica vivía en un pueblo
que literalmente me ahogaba, jaja,
como a la Olguita Marina…
y siempre me imaginé lejos de él,
viajando, conociendo el mundo…
y parece que lo desee tanto que se cumplió,
osea el universo me escuchó y aquí estoy…
recién desempacando y ya pensando
en los posibles destinos de mi próxima escapada... XD
Laurita Marina ;)







