
Han leído esos cuentos sufis acerca de la suerte?
Como ese del hijo de un campesino que se cae del caballo
y se quiebra una pierna,
con lo cual queda imposibilitado de ayudar a su padre
en la época de las cosechas…
¡qué mala suerte!... le dice la gente del pueblo a modo de consuelo.
Pero a las dos semanas llega el ejército
reclutando a todos los jóvenes, porque su nación
estaba en guerra en una lejana frontera…
…enrolaron a todos los hijos mayores, menos al que estaba
momentáneamente inútil.
¿mala o buena suerte?
Cuántas veces nos ha pasado algo así?
A mi muchas…
Después de salir de la universidad titulada como periodista
tenía muchas ganas de desarrollarme profesionalmente
y triunfar en mi carrera, es decir, lograr reconocimiento.
No me interesó nunca enriquecerme o salir en la tele,
sino que era más bien altruista,
por lo que entré como funcionaria pública con real vocación,
creyendo que con mi trabajo podría aportar
a hacer de mi país un lugar mejor luego de la dictadura.
Mi primer trabajo fue en Talca … me pagaban re poco
pero lo que realmente no me gustaba
era que tenía cero proyección,
así que me moví con un traslado a Santiago
donde ocuparía el mismo cargo…
Como Santiago es Chile, acá se movía todo
y la razón de existencia de mi cargo en región era muy lógica,
pero a nivel central, donde había departamentos enteros
compitiendo entre sí, siempre que hacia algo,
le pisaba los callos a alguien.
No podía admitirlo públicamente,
pero yo misma me daba cuenta
de que mi cargo estaba de mas y no tenía sentido…
así que me dedique a cumplir lo mejor que podía
hasta encontrar otro laburo ,
a pitutear como loca los fines de semana
y a hacer asesorías cuando podía.
En esas circunstancias, la motivación había que inventársela…
Fue entonces cuando recibí 4 millones de asignación presupuestaria
para hacer un programa piloto a nivel local…
Como sabrán las entidades públicas sólo gastan,
no pueden generar ingresos,
pero a mí se me ocurrió hacer un sistema de canje
y logré implementar el programa a nivel nacional con el mismo dinero.
Qué orgullosa me sentía de mi misma…
…esperaba que por fin me iban a reconocer…
Pero yo no sabía que existían 80 millones asignados a un “asesor”
para que él llevase a cabo la implementación en todo el país
basándose en mi piloto…
y yo me le adelanté… y lo hice con 4…
Obviamente el tipo me llamó a su oficina
y me dijo amablemente que le pasase mi proyecto…
y yo con lo chocha que estaba con mi logro,
amablemente también le dije que no. :P
El segundo encuentro fue más rudo,
me dijo que una pendeja como yo
no podía tener un proyecto tan grande y bla, bla
a lo que yo reaccioné firmando todos los contratos hasta diciembre
a fin de asegurarme la dirección de mi creación.
Entonces volvió a dialogar…
me ofreció plata por debajo de la mesa
para que yo se lo traspasase…
…ese día supe lo que era la gastritis…
Lo acusé a mi jefe directo y éste me dijo:
¿y por qué no aceptaste?
frente a lo cual ya no tenía nada que decir.
Y empezó el hostigamiento hacia mi…
Lo único que quería era irme de allí,
Pero quería hacerlo cuando tuviera otra opción…
Me dio ciática, yo cacho de pura neura.
y mientras estaba con licencia en cama
me llaman por teléfono para comunicarme mi despido.
Lo económico no me preocupaba mayormente,
era yo sola, no tenía deudas, vivía de mi sueldo de funcionaria
y ahorraba todo lo que ganaba pituteando en prensa y asesorías
con lo que tenía dinero para vivir sobriamente un año
sin tener que volver a la casa de mis padres.
Además contaba el apoyo emocional y financiero de mi mamá
que siempre ha estado ahí conmigo.
Pero me vine abajo igual…
Mi desilusión era tan grande…
No podía entender que a mí que era la eficiente, la próbida,
la hubiesen echado
y que premiasen al corrupto
–después lo nombraron agregado cultural en una embajada-
a pesar de que en su currículum
lo único que pesaba era su militancia política.
Toda mi fe en lo social, lo político, lo institucional…
se vino al suelo y me aplastó.
No sabía qué hacer con mi vida…
y cada vez que hablaba de esto, terminaba llorando.
Lo primero que saqué en limpio,
fue que lo menos que quería en la vida era ser como Gargamel,
(este tipo, el corrupto, es igual al malo de los pitufos)…
por sus malas artes y su profundo resentimiento social,
aunque en mi también había resentimiento por la injusticia
cometida conmigo.
Pasó el tiempo y si hoy viera a este hombre
hasta le daría las gracias…
Mi vida cambió un mil por cien y para mejor!!!
Según me enteré el año pasado por una amiga…
mi proyecto sigue en ejecución… no está mal ehhh?
Y tendré miles de defectos,
pero soy honesta, próbida, sincera y coherente
… y ya lo probé en esta vida.