Al finalizar mi segunda adolescencia
comencé a estudiar una nueva carrera...
quizás siempre tuve esta vocación,
pero hasta hace pocos años
la Medicina China era algo raro y loco,
ya que no habían lugares donde se enseñara
a no ser que te fueras directamente
al lejano oriente.
Pero a mi siempre me gustó lo oriental…
…de niña me encantaba Bruce Li
-no sabía que estaba muerto-
y también Jideki Go,
aquel de la patrulla contra monstruos
que se convertía en Ultramán
y no me perdía capítulo de Kung Fu.
Ya más grande,
seguía disfrutando del manga nipón
y participe en un concurso de ensayo
acerca de la cultura japonesa
tomando como tema el análisis de contenido
de los dibujos animados,
lo que me hice acreedora de una beca de intercambio…
¡Ni yo lo podía creer!.
Y todo gracias al barón Ashler
y su hermafroditismo tan descarado…
a Lancer, el protagonista travesti
de la saga Robotech…
a Ramma ½ y su sexualidad mutante…
y a Afrodita-A, el sexista estereotipo
de la doncella inútil en apuros en versión cibernética…
ya que sus complejidades psicológicas
fueron las que me inspiraron.
Luego quise saber lo que era el Feng Shui,
y tardé 5 años en aprenderlo siguiendo al
maestro cual pequeña saltamontes…
… es un tema queda para otro post,
pero desde ya adelanto
que no tiene nada que ver
con lo que dicen los libros de Feng Shui
que se editan en occidente…
También conocí la filosofía del Tao…
aprendí a entender el I Ching, es decir,
saber interpretar y escribir
con rayas continuas y partidas
todo lo que uno pueda imaginar…
ya que para el que no sepa
es el código binario más antiguo
y las interpretaciones que trae el libro
son sólo un ejemplo de su aplicación…
…aprendí a mirar el mundo desde otro paradigma…
Y en la medicina busque una opción
de concretar en algo práctico…
que al principio sólo fue teoría obviamente.
pero ahora estoy haciendo prácticas
en un hospital público… y me gusta…
Me siento bien sirviendo
a quien lo precisa y lo solicita…
…me siento útil.
Ya se que el sistema de salud tiene grandes problemas,
pero yo ahora estoy contenta
y sólo miro la parte linda…
quiero seguir en esto!
y aunque monte mi consulta privada,
creo que dar un poco de tu tiempo
a un hospital o consultorio
te hace sentir que aportas
a que este mundo
sea un poquito mejor…;)